Archive for Abril, 2006

¡Feliz cumpleaños Desayunos!

Viernes, Abril 28th, 2006

Hoy fue la celebración oficial del quinto aniversario del programa Desayunos de Radio Universidad.

Quien se sabe bueno en lo que hace tiene derecho a gritarlo a los cuatro vientos, y eso es exactamente lo que el programa está haciendo en forma de una serie de cuñas publicitarias en ocasión del quinto aniversario. Escuché solo dos, pero supongo que, de haber más y ojalá sea ese el caso, todas tendrán el mismo formato: recordar una noticia o evento del pasado en forma neutral, sin expresar opinión, por ejemplo la apertura de este instituto de epidemiología en Guanacaste que hizo creer que tenía algún aval de la caja, seguido de un extracto del programa correspondiente con la opinión de algún involucrado o experto en el tema, y finalizando con una frase que va algo así como “Desayunos de Radio Universidad, la opinión más informada”. Y es que eso es exactamente lo que Desayunos es: un programa de opinión que no tiene miedo de admitir que tiene efectivamente una opinión respecto a los temas que trata.

Contrástese esto con los programas de opinión de Monumental o Radio Nacional, donde se insiste una y otra vez que son “neutrales”, que ellos no tienen una opinión, que “solo” realizan entrevistas. ¡Por supuesto que tienen opinión! ¡Son personas! Y por supuesto que la dejan ver en sus programas, nada más no admiten que es así.

El tico tiene un problema serio con eso de expresar y defender una opinión. Lo entiende en general como una falta de respeto, y de hecho uno llega a caer mal cuando lo hace. La palabra crítica es en esta sociedad una grosería, al extremo que hay que disculparse de antemano cada vez que se va a expresar una una. Se cae en eso de “esto no es una crítica, solo una opinión.”

¡Nada es solo una opinión! Las opiniones no son humildes.

Esto llama mucho la atención de quienes nos visitan de afuera. Hay que explicarles que esa es una deformación que viene desde tiempos coloniales, donde la Independecia no nos la ganamos sino que nos llegó, y aún así tuvimos el descaro de sentarnos y decir que esperaríamos a que se “aclaren los nublados del día” en torno al tema. ¿Cuáles nublados? Para cuando nos llegó la noticia había pasado casi un mes de haberse firmado aquel 15 de setiembre de 1821. En ese periodo de tiempo en otros países centroamericanos se había desatado una guerra en torno al tema de qué hacer: formar una Federación Centroamericana, anexarse a México o tomar otro rumbo. Los costarricenses de la época tuvieron su pleito local al respecto, pero decirle pleito hace que suene importante, fue más bien algo como una gresca de cantina que no alcanzó a durar una hora. Fue de esa forma que se conjuró la verdadera maldición que pesa sobre Costa Rica: “esperemos a que se aclaren los nublados del día.”

Es en ese contexto que Desayunos es una bocanada de aire fresco. Cinco días, cinco equipos diferentes, cinco líneas ideológicas diferentes. Uno de los equipos es pausado, tímido, respetuoso a la tica. Otro es irreverente, inquisitivo, directo y en ocasiones hasta ácido. Otro más es un par que hasta dispar parece: dos economistas con visiones diferentes, uno cree que la sociedad no será mejor que la gente que la compone, el otro le pone velas al liberalismo económico. Pero todos críticos, yendo al fondo de las cosas y no quedándose en medias aguas.

Con todo lo que pueda discrepar con Constantino Urcuyo por las actitudes un poco alienantes y quizás hasta de censura que a veces toma, o todo lo que difiera de las opiniones de Carlos Vargas Pagán, les respeto a ellos y todos los del equipo que saben decir “en eso Vd. está equivocado.”

¡Feliz cumpleaños!

Hoy, hace 36 años

Lunes, Abril 24th, 2006

Este país era diferente: José Joaquín Trejos cumplía años e iba de salida, José Figueres Ferrer no cumplía años pero iba de entrada; se estimaba que la cobertura boscosa del país era de menos de 50% (algunas estimaciones decían menos de 40%); los medios de comunicación constituían casi un monopolio. Y había una compañía estadounidense que gracias a un contrato entre ellos y el gobierno saliente adquiría el 0,6% del territorio nacional para remover más o menos un metro de tierra de la superficie y extraer bauxita, a partir de la cual se produciría aluminio.

Esa compañía se llamaba ALCOA: Aluminum Company of America. Hoy en día ALCOA está presente en 43 países del mundo. Uno de los directores de ALCOA es Ernesto Zedillo (sí, ese Ernesto Zedillo). Otro es Carlos Ghosn, CEO de Renault. Otra es Kathryn Fuller, quien pesidió el “Fondo mundial para la conservación de la vida silvestre” (sí, la WWF). ALCOA explota el aluminio en el mundo, junto a otras ocho compañías, y dependiendo a quien se le pregunte, el negocio de todas ellas es destruir terreno fértil para convertirlo en aluminio. ALCOA tiene del orden de 120 mil empleados a nivel mundial (en promedio — grosero, yo sé — son poco menos de tres mil en cada país donde tienen representación).

Hoy en día las manifestaciones de ALCOA — que estrictamente hablando no tuvieron efecto alguno, pues la Asamblea Legislativa ratificó el contrato — se ven como una especie de ícono en la historia de los “movimientos sociales” en el país. Se usa ese movimiento como referente para todos los que vinieron después (aquella reforma fiscal de Thelmo Vargas, o el combo del ICE, o ahora el CAFTA), pues se dice que se explusó a la transnacional del país. Parece que mucha gente ignora que hoy en día ALCOA opera en Costa Rica, y lo ha hecho durante casi 20 años. No lo hace explotando bauxita — o al menos no en las dimensiones que quería hacerlo en Pérez Zeledón — sino produciendo empaques plásticos, pero opera. Cuando ALCOA se retiró del Valle del General lo hizo porque dijo que la calidad de la bauxita obtenida no era suficiente para hacer que la operación fuese rentable, no porque tuviesen casi en forma constante a estudiantes de colegio frente a las instalaciones de la compañía en protesta por su prescencia.

¿Por qué se protestó contra ALCOA? En el contrato se entregaba a la compañía la explotación de 300 km2, se le daba escencialmente toda el agua que pudiese ocupar y se le daba la energía eléctrica a precios casi de costo (¿suena conocido? Es porque hay una compañía operando en estas condiciones en Costa Rica, aunque tal vez no son 300 sino solo tres los kilómetros cuadrados). Cierto profesor de la UCR cuyo nombre escapa a mi memoria escribió un artículo denunciando esto y eso fue como un polvorín: ¡se estaba entregando el territorio nacional a una transnacional! ¡se comprometía la soberanía!

La FEUCR trabajó durante más de un año — ¡tiempos aquellos! — organizándose y educando (algunos dirían indoctrinando) a los estudiantes, primero de la UCR y luego de secundaria en todo el país, respecto a las consecuencias que la operación de ALCOA tendría sobre … si no leo mal el discurso de aquella época, básicamente los efectos serían sobre el país.

Algunos quieren establecer un paralelo entre “ALCOA” y la lucha contra el CAFTA, admitiendo por supuesto que el CAFTA es varios órdenes de magnitud más grande en término de impacto sobre … bueno, el país. Si ALCOA ocurriera hoy, probablemente tendíamos a economistas diciendo que “el impacto sobre la dinámica laboral” (los tres mil empleos mencionados antes), “el encadenamiento productivo” (por aquello de que ALCOA ocuparía soda y la teoría de administración de empresas dice que es mejor dejar que otro se coma el pleito con la CCSS, así que contraría a un proveedor, ergo doña Chala podría entonces ir a ofrecerse de cocinera ante el mismo), “la dinamización del sector productivo” (porque en la lista de exportaciones de Costa Rica diría también “alumnio” y sería igualmente una tajada grande del PIB), y nos contarían de todas las ventajas de dejar a la compañía operar tranquilamente y con beneficios en el país.

No nos estarían diciendo nada respecto a la pérdida de un ecosistema, mucho más grande que los 300 km2 de la mina a cielo abierto. No nos dirían nada de la pérdida irreparable de tierras de cultivo. No nos dirían nada respecto a la contaminación de la atmósfera (Trinidad y Tobago logró hasta ahora que ALCOA firme un acuerdo de no contaminación para que cambien sus métodos de minería por unos que tengan un impacto menor sobre el aire).

Llamarían a aquellos que hablasen en contra irresponsables y preguntarían que quién le va a dar de comer a las tres mil familias que no tendrán acceso a empleo por su culpa. Preguntarían también que cuál es la alternativa que le ofrecen al país que necesita de ALCOA para progresar y así cumplir con la meta de ingresar a la lista de países desarrollados en el año 2026.

Lamentablemente aquellos opuestos al ingreso de ALCOA estarían hablándonos de la soberanía nacional y del territorio, y el tema del impacto ambiental — es decir, el verdadero problema con ALCOA — ocuparía un plano secundario.

Caeríamos muy probablemente en siísmos y noísmos.

ALCOA, a diferencia del CAFTA, no era un asunto binario, no era de sí o no. Se podían renegociar condiciones. El 24 de abril se ratificaba el contrato en la Asamblea, en tercer debate. Y se ratificó. Y pasó toda una administración sin que ocurriera algo al respecto. De hecho se quiso hacer un convenio, dicen que por 400 millones de dólares, con ALCOA y la Unión Soviética, para operar una refinadora de aluminio en Guanacaste y crear un embalse para la producción de energía eléctrica — que la refinadora requería. Curiosamente el proyecto murió porque sectores se oponían a la cooperación con aquella nación de comunistas (no fuera a ser que el país se contagiase).

¿Aprendemos algo del pasado? Vale aquello de “quienes desconocen su historia están condenados a repetirla”.

¿Qué aprendimos del problema del año dos mil?

Viernes, Abril 21st, 2006

Nada.

El “problema del año 2000″ tuvo mucha espacio en los medios durante 1998 y 1999, haciéndose más frecuentes los artículos al respecto conforme más cerca estaba el día en el que todas las computadoras del mundo dejarían de funcionar, explotarían en miles de pedacitos o al menos dejarían salir un *sigh* cibernético quizás en forma de una columnita de humo azul1 … Lastimosamente nada de esto pasó y nos tuvimos que procurar la diversión de año nuevo en formas más tradicionales y menos apocalípticas2.

¿Pero sirvió de algo todo el alboroto? Nop. Seguimos escribiendo “5-2-06″ para indicar una fecha. Los cajeros y cajitas nos siguen entregando recibos con “4-9-06″. Los formularios siguien teniendo dos campitos para el espacio donde va el año.

Todo eso va a conducir a que un programador, en el año 2051, va a escribir un programa donde requerirá dos campitos para guardar esos 51 y 55 y 69 que vendrán.

Tan fácil que sería escribir nada más 1145636312 …

  1. El lector ha de reconocer que si la columnita de humo fuese
    verde sería bastante ordinaria y si fuese rosada no comunicaría
    el nivel de seriedad suficiente, ergo, si una computadora se
    deja ir con una señal de problemas de esta clase, debe ser
    azul.
  2. Pero admítalo: estuvo pegado del TV para ver si en Australia
    se acababa o no se acababa el mundo…

¡Busca, busca en mi agenda!

Jueves, Abril 13th, 2006

Google lo hizo otra vez: Google Calendar. Calendarios con todo el poder de búsqueda de Google.

Para esta altura ya debe ser evidente incluso para los parvularios de kinder qué es lo que Google está haciendo: convirtiendo el software de oficina en un bien sin ningún valor. Está trasladando el valor que este tenía a las áreas de búsqueda y manejo de información. O más realistamente, dado que las empresas tienen miedo de sacar sus trapos sucios a secarse en lotes públicos (léase: les aterra que un día un correo que aparentaba ser inocuo se use como evidencia en un caso de, digamos, corrupción, solo por el hecho de que no estaba guardado en un servidor local sino en … alguna parte del mundo) lo que Google está haciendo es usándonos a nosotros de beta testers para tener la aplicación pulida, y así poder ofrecerla a las empresas dentro de una preciosa Google Pizza Box.

El servicio funciona bastante bien, más no tan bien como Gmail. Impresionante para una primera versión pública, eso sí. A fin de probarlo, hice un caledario con los días feriados en Costa Rica (XML, iCal). El formato XML resulta particularmente útil, pues hace posible que se utilice Google Calendar para editar que varias personas editen la información pertinente, y se copie en forma automática hacia otra página web para su despliegue.

¿Y de dónde viene la gente?

Jueves, Abril 6th, 2006

Sí, sí, este es un refrito de un post viejo donde yo me preguntaba de dónde viene la gente gente que visita este blog, o mejor dicho, que es lo que la gente busca (en Google, ¿hay otra opción?) para llegar hasta acá. La versión comentada de la historia:

  • href="http://www.google.cl/search?q=%20%22hacer%20manjar%22">“hacer
    manjar”, por aquel post mío inspirado por un argentino residente
    en España que se precia de que su país natal le enseñó a su país de
    residencia como hacer el preciado dulce.
  • href="http://www.google.es/search?q=como%20hacer%20manjar">como
    hacer manjar, un español en busca de la misma receta.
  • 10mo
    planeta
    , por aquello de Xena.
  • href="http://www.google.com/search?q=Campa%C3%B1a%20nacional%201856">Campaña
    nacional 1856, por un comentario inócuo respecto a un programa
    en Radio Universidad.
  • href="http://www.google.com.mx/search?q=como%20hacer%20crepas">como
    hacer crepas, ¿por mi receta de panqueques?
  • href="http://www.google.cl/search?q=como%20se%20obtiene%20el%20pi%20de%20una%20circunferencia%3F">como
    se obtiene el pi de una circunferencia?, divides la
    circunferencia entre el diámetro, o si quieres la circunferencia
    entre dos veces el radio (el lector debe demostrar que el resultado
    es igual hasta una cantidad arbitraria de cifras decimales)
  • href="http://www.google.com.ar/search?q=cuando%20apago%20la%20pc%20imprime%20todo">cuando
    apago la pc imprime todo, ¿no la apagues entonces?
  • href="http://www.google.com.pe/search?q=EJEMPLO%20DE%20TRIBUTOS%20QUE%20PAGAMOS">EJEMPLO
    DE TRIBUTOS QUE PAGAMOS, no se en Perú, pero en Costa Rica no
    pagamos suficientes.
  • href="http://www.google.co.cr/search?q=ESTADOS%20FINANCIEROS%20DEL%20ICE%20COSTA%20RICA">ESTADOS
    FINANCIEROS DEL ICE COSTA RICA, ¡que buena pregunta! Hasta
    donde entiendo, superávit muy grande… que raro, las empresas del
    Estado no deberían tener superávit…
  • href="http://www.google.es/search?q=esto%20se%20esta%20poniendo%20del%20color%20de%20la%20hormiga">esto
    se esta poniendo del color de la hormiga, ¿de veras? ‘pérese
    seis meses.
  • href="http://www.google.com/search?q=estoy%20que%20le%20pego%20un%20tiro%20a%20un%20mosquito">estoy
    que le pego un tiro a un mosquito, intentá mejor con blancos, de
    esos con rueditas rojas y blancas.
  • href="http://www.google.com.pe/search?q=ginecologo%20marcelo%20velit">ginecologo
    marcelo velit, número equivocado.
  • google
    erat
    , se escribe “Earth”…
  • href="http://www.google.co.ve/search?q=graffitis%20para%20cumolea%C3%B1os">graffitis
    para cumoleaños, ah, pues que buena idea.
  • href="http://www.google.cl/search?q=historia%20y%20origen%20constante%20pi">historia
    y origen constante pi, hmm…
  • href="http://www.google.com.co/search?q=HISTORIAS%20SOBRE%20LA%20CONVIVENCIA">HISTORIAS
    SOBRE LA CONVIVENCIA, di, pues que te diré…
  • INDICE
    GINI
    , pucha, complicado el tema… vea Wikipedia.
  • href="http://www.google.co.cr/search?q=kevin%20casas%20voto%20preferente">kevin
    casas voto preferente, ‘ta en en contra.
  • href="http://www.google.com.co/search?q=letra%20pi%20en%20un%20computador">letra
    pi en un computador, si querés escribir Pi usás LaTeX, y si usás
    LaTeX es nada más \pi. Si querés escribir Pi y no usás LaTeX, estás
    mal.
  • magic
    sudoku
    , refiérase a mi hermana.
  • href="http://www.google.com/search?q=significado%20de%20grupi">significado
    de grupi, “loca que se le tira a Manuel mientras está cantando,
    y cuando le pasa a la par y la saluda, se mete en un huequito.”

¿Les gustó?

Retomar la agenda digital, parte II

Miércoles, Abril 5th, 2006

Christian Hess (”Retomar la agenda digital”, La Nación, 2 de abril, 2006) se refiere también a la “Ley de Certificados, Firmas Digitales y Documentos Electrónicos” (ley 8454 [doc]). Antes de referirme a la opinión de Christian al respecto, me permito exponer brevemente mi propia opinión al respecto.

En dos platos: pésima ley. Cada vez que uno se topa con un proyecto de ley de cientos de páginas de extensión (e.g. “Plan Fiscal”) sabe que está frente a una ley mala. Las leyes no pueden ser complicadas, aunque se refieran a materia complicada. Acá tenemos el problema que queremos ver todo normado por una ley hasta el último detalle, y eso nos está consumiendo como un cáncer. Pero en este caso particular es necesaria una ley que vaya a los detalles pues norma un asunto donde es necesaria la interoperabilidad para garantizar el funcionamiento. El artículo 2 de la ley reza:

En materia de certificados, firmas digitales y documentos
electrónicos, la implementación, interpretación y aplicación de esta Ley
deberán observar los siguientes principios: a) Regulación legal mínima
y desregulación de trámites. [...] d) Igualdad de tratamiento para las
tecnologías de generación, proceso o almacenamiento
involucradas.

Imagino que existe un grupo de gente que lee eso y aplaude porque el Estado decidió no intervenir en materia privada. Pero esa gente no se da cuenta del grave problema en el cual se entra: al no normarse la tecnología utilizada para la generación de certificados básicamente se imposibilita la interoperabilidad. O mejor dicho: se tiene el mismo tipo de interoperabilidad que se tiene en el mercado de automóviles, donde todos sabemos que es posible comprar partes de Toyota y colocarlas en un Audi. En otras palabras: se tiene la temida situación en la cual el vendedor decide cuando y cómo realizar cambios de tecnología, sin que exista garantía de interoperabilidad con productos de otros vendedores o incluso entre versiones distintas del mismo producto.

Esta ley debió establecer el uso de X.509 para los certificados, el cual es un estándard ITU-T y es la tecnología utilizada mundialmente para este efecto, lo cual garantiza la interoperabilidad no solo dentro de Costa Rica sino más allá de sus fronteras también. Se está confundiendo neutralidad con falta de normativa. Existe una multitud de proveedores de software que elaboran productos que son capaces de generar y trabajar con certificados de este tipo, para una multitud de architecturas. Dejar el portillo abierto para otras tecnologías solo invita a que un proveedor que tenga amplio dominio del mercado a través de otros productos introduzca una tecnología propietaria para lograr capturar a los clientes.

Respecto a la opinión de Christian…

Uno de los problemas cruciales en el campo que interesa es
el del modo en que debería estructurarse el árbol jerárquico de
autoridades de certificación digital. Y, en particular, el tema de la
autoridad raíz.

Christian se refiere a la jerarquía de confianza: ¿cuál debe ser la entidad en Costa Rica que responderá en última instancia por la veracidad de los datos? Y acá no es “responder” en el sentido de establecer responsabilidades judiciales, sino responder en el sentido de que esta entidad deberá primero certificar la identidad de otras entidades certificadoras y además verificar que son “de confianza”, es decir, que las certificaciones emitidas por estas otras entidades cumplen con todos los requisitos para que los usuarios finales puedan confiar en el contenido de los certificados emitidos.

Christian aboga por la existencia de una sola entidad raíz, es decir, que en última instancia todos las certificaciones se puedan trazar hasta una sola entidad. Esto tiene la ventaja de que el usuario solo debe procurar un certificado y con ello es suficiente para verificar la identidad de todos los entes con los que establezca relaciones. Además los entes que obtengan certificados (y acá Christian parece solo estar pensando en término de empresas comerciales y no de personas físicas) solo deberán incluirse en una jerarquía, haciendo que el proceso sea más barato. El argumento no es enteramente correcto. Si existiesen múltiples jerarquías, no es necesario que una entidad se centifique en todas ellas, solo es necesario que el usuario cuente con los certificados raíz de todas, lo cual no significa realmente un esfuerzo desproporcionado si se organiza bien su distribución.

Christian argumenta que el gobierno no tiene la capacidad ni financiera ni de recursos humanos necesaria para operar la autoridad raíz, y que por tanto esta labor debe ser delegada hacia otro sector. Una opción según Christian es SINPE, en razón de su interés y afinidad en el comercio electrónico. Otra es el ICE o RACSA, en razón de su afinidad tecnológica. Otra más es el Banco Central. Los argumentos a favor de SINPE o el ICE son poco convincentes (se reducen a algo como “ellos pueden”), y el Banco Central dice que tiene afinidad. Argumenta inmediatamente que no todos los cuidadanos son usuarios del sistema bancario nacional, y que por tanto se puede pensar en el registro civil provea los servicios para esos usuarios.

Ese razonamiento revela una profunda incompresión del tema. La autoridad raíz solo va a certificar a los certificadores. Los certificadores serán compañías privadas en su mayoría. Se ocupa una entidad que entieda de tecnología, y que entienda los problemas relacionados con la certificación digital de identidades. Ni SINPE ni el ICE cumplen con ese perfil, y el Banco Central si bien tiene gente que entiende de eso, tal vez no tiene la inclinación para crear nuevas plazas para este efecto (y recargar a alguien con un cuarto de tiempo para esta labor reflejaría — otra vez — falta de entendimiento).

La entidad raíz debe estar en el MICYT. Ellos tienen la capacidad tecnológica (o deberían tenerla en buena teoría) y no creo que sea tan complicada la creación de plazas que la ley prácticamente requiere.

Y por favor, dejen que los que consideramos la posibilidad de ofrecer el servicio en forma seria y responsable trabajemos en paz.

Retomar la agenda digital, parte I

Miércoles, Abril 5th, 2006

Christian Hess (”Retomar la agenda digital”, La Nación, 2 de abril, 2006) refiriéndose a un proyecto anunciando por la diputada Laura Chinchilla relativo a regulaciones (¿o desregulaciones?) del comercio electrónico en nuestro país dice que espera que el mismo “incorpore regulaciones referentes a la publicidad comercial electrónica no solicitada.” Esta expectativa refleja que se ha caído en la trampa de pensar que el problema de spam se resuelve declarando el spam ilegal.

Para comprender el problema de spam es necesario comprender por qué existe: imprimir un millón de volantes con un mensaje publicitario y distribuírlos para que un 0,1% de sus receptores reaccione y un 1% de esos termine por comprar el producto ofrecido — es decir, concretar 10 ventas — es caro pues el papel, la impresión y la distribución son caros. Pero si se pueden eliminar todos estos costos, la publicidad se torna casi gratuita y por tanto sumamente atractiva.

En esas circunstancias el correo electrónico es como un regalo de los dioses. El costo de impresión se elimina y los costos de distrubución se pueden bajar a niveles casi despreciables — del orden de un centavo de dólar por cada mil mensajes o menos. El problema se reduce por tanto a conseguir un millón de personas — o más concretamente, un millón de direcciones electrónicas — a quienes dirigir el mensaje. Pero no cualquier millón, sino un millón de direcciones electrónicas confirmadas, activas y que correspondan a residentes en Costa Rica.

Así las cosas una base de datos con tal información se torna en un producto “mercadeable,” en el sentido que existe un mercado que está dispuesto a pagar altos precios por el mismo. Conseguir esta información es simple: el banco la solicita, el supermercado la solicita, la tienda de ropa la solicita, el concurso de radio la solicita, la promoción del restaurante la solicita y en el futuro hasta la pulpería de la esquina la va a solicitar.

Declarar el acto de enviar información comercial no solicitada ilegal no resolverá nada, en mayor medida por el aspecto territorial: puedo enviar los mensajes desde fuera de Costa Rica y asegurarme que sea difícil trazar su origen al interior del país. Quienes envían la información la seguirán enviando y quienes la sufren la seguiremos recibiendo. Para convencerse de esto basta con ver la legislación vigente más allá de nuestras fronteras y el efecto nulo que ha tenido sobre el problema. Sí, tal vez existan un par de casos donde efectivamente se ha multado a quien envió la información, pero el daño quedó hecho, pues se perdieron recursos, siendo el más valioso de todos el tiempo.

Lo que es necesario declarar ilegal es el acto de revelar información privada a terceros. Cuando una persona voluntariamente brinda su dirección electrónica a una entidad, sea un ministerio del gobierno o una tienda, lo hace porque desea recibir un servicio particular a través de ese medio, pero no porque desea ver tales datos repartidos a los cuatro vientos.

Es necesario que los ciudadanos podamos exigir, con respaldo en la ley, que se remuevan nuestros datos de bases de datos, sean estas comerciales o gubernamentales, y que en los casos donde voluntariamente los brindamos para fines específicos, por un lado podamos reclamar si se hace un uso indebido de ellos y por otro que tengamos la certeza que el almacenamiento no será per secula seculorum sino que serán automáticamente removidos luego de un tiempo prudencial.

Hay al menos cuatro proyectos de ley en la corriente legislativa que buscan este tipo de reformas. Lamentablemente parece que los redactores de dichos proyectos no se hablaron unos a otros a la hora de redactar estos proyectos — hecho raro por si mismo, pues se encuentran firmas repetidas en uno y otro proyecto. Basta conocer las legislaturas vigentes en esta materia en otros lugares del mundo — Europa en particular — para darse cuenta que estos proyectos son producto de un proceso de corte y pegue, lo cual en lugar de simplificar la legislación propuesta lo que ha logrado es dejarla en un estado incongruente, incompleto y quién quita un quite, quizás hasta dañino.