Archive for Abril, 2008

¿Es el problema con Francisco Dall’anese o con Costa Rica?

Lunes, Abril 28th, 2008

Luego de haber leído un par de opiniones respecto al episodio que vivió Francisco Dall’anase me queda una pregunta: ¿es el pleito con Francisco Dall’anase o con el Fiscal General de la República de Costa Rica?

Porque leyendo entre líneas, pareciera más lo primero que lo segundo. Y lo peor de todo es que los que llevan la cosa a esos términos son portadores de pasaporte costarricense.

Si el Gerente Generalísimo de Los Patitos S.A. es sometido a esa clase de proceso, pasa, Estados Unidos es un país soberano y es libre de ejercer todos los controles migratorios que guste, estemos o no estemos de acuerdo con ellos.

Pero si el Fiscal General de la República de Costa Rica, cosignataria junto a Estados Unidos de múltiples acuerdos internacionales en materia de diplomacia internacional, portando un documento oficial que lo acredita como representante y portavoz del Estado es sometido a esa clase de proceso, el tema ya cambia.

Entonces no, no se vale decir “es una barbaridad pero”. Es una barbaridad que debe ser manejada a nivel diplomático. Punto.

Y poco importa si la barbaridad fue causada por tráfico de influencias o para tratar de encubrir un tamal más grande o si fue un simple error un funcionario que solo sabe seguir órdenes. El tema es que ocurrió y eso nadie lo va a cambiar.

Simplemente no puede ser que ahora vengan interesados en Costa Rica a justificar lo sucedido porque Dall’anase es un chichoso. O porque protestó por el trato que se le estaba dando a un representante del Estado, fuera o no fuera enérgica esa protesta. O porque es el Fiscal General que tuvo suficiente integridad moral como para iniciar un proceso judicial en contra de tres expresidentes de Costa Rica. Todo eso tienen que ponerlo a un lado y darse cuenta que el pleito no es con Francisco Dall’anese, es con Costa Rica.

“You don’t know me”

Martes, Abril 22nd, 2008

En “Uncertain principles” Chad Orzel explica por enésima vez por qué importa un rábano si la gente utiliza su nombre verdadero o no en Internet: You don’t know me.

Me resbalan las vacas

Martes, Abril 8th, 2008

Así de simple: ví algunas vacas, en su mayoría me parecieron horribles. Lástima millón de dólares que se podría haber usado para darle leche a tanto niño que lo necesita en este país (un millón de dólares serían casi dos millones de litros de leche, suficiente para complementar la alimentación de cien mil niños durante más o menos seis meses).

En red cultura hay un vacartículo de Leda Astorga, la artista costarricense que se gana la vida haciendo gordos. Le respeto la opinión a Leda. Incluso le hice un comentario, pues lo que escribió me aclaró algunas vacadudas, en particular, por qué los “artistas” que participaron voluntariamente de esta tiradera de plata se quejan tanto porque les tocan las vacas. La respuesta parece ser que si las vacas se dañan, a los “artistas” les toca sacar de su bolsillo para arreglarlas.

Pero parece que cometí la imprudencia de hacer una anotación marginalmente ácida para con los artistas de este país en mi comentario, porque luego de varios días el “moderador” no lo ha aprobado aún. Y no es la primera vez que me pasa en los blogs de red cultura. Eso ya no me resbala como las vacas: de hecho no me resbala nada.

Hay varios sitios con blogs que siguen la desagradable práctica de aprobar comentarios. Tribuna democrática lo hace, eso es paradójico tomando en cuenta el nombre del sitio. Red cultura lo hace, que me resulta igualmente paradójico, pero puede tener que ver con el hecho que los artistas en Costa Rica en una cantidad apabullante de casos no parecen tener intención de defender otra libertad de expresión que no sea la propia. Y hay otro sitio de esa clase que también lo hace, pero se me escapa de la memoria en este momento.

Hay otros donde uno necesariamente tiene que registrarse y dar un nombre (subrayo un) y una dirección electrónica para yo que sé que cosa. ¿Mi nombre? Claro, con mucho gusto: Juan Santamaría, Perico de los Palotes, Pepe Antártico, Pepito, Javier, Jorge, Alberto, Francisco, o literalmente El Que Sea. ¿Mi dirección electrónica? Ni a putas. No me interesa tanto dejar mi comentario. ¿Y por qué así? Porque yo ni sé ni confío en lo que quieren hacer con mi dirección electrónica. Afortunadamente en época reciente encontré una solución a este problema: les doy una dirección electrónica, que no es mía ni de nadie, pero que donde puedo leer el correo que allí llegue. No pocas veces luego de poco tiempo lo que llega a esa dirección electrónica es solo SPAM. Tenía razón en desconfiar.