Si tiene una cuenta en Gmail o en Google Accounts, ¡ya tiene su propio OpenID!
En los sitios web que requiren de identificación y que hagan uso de OpenID, ya no necesita crear otra cuenta más, sino que simplemente debe indicar http://www.google.com/accounts/o8/id como su “OpenID”.
La ventaja de esto es que no tiene que andar creando cuentas (¡con passwords!) en sitios con dudosas prácticas de seguridad. Por ejemplo, digamos que crea e una cuenta en “El Sitio Más Chiva”, y digamos que el sitio resulta no ser tan chiva, entonces no lo visita tan a menudo. Un día se acuerda que existe y va a mirar si hay algo nuevo… ¿cuál era el usuario? Ah, sí, eldesiempre. ¿Y el password? jesús … no … maría … no … josé … no … ni modo, click en se me olvidó el password, revisa el correo y se encuentra:
¡Hola eldesiempre! Parece que se le olvidó el password. Vea qué tuanis que somos, acá está: tambiéneldesiempre.
El problema con eso es que deja ver que “El Sitio Más Chiva” guarda los passwords — junto con el resto de la información que recibieron al crear la cuenta — en una forma tal que es legible, es decir, alguien podría fijarse en el archivo correcto y darse cuenta que el password es tambiéneldesiempre. De ahí, es solo un paso para ir a otros sitios web a tantear a ver si el usuario y el password también son los de siempre y escribir toda clase de cosas a su nombre. Ese es el tan cacareado “robo de identidad” del que los noticieros hablan con tanto gusto y tanta ignorancia.
OpenID resuelve este problema de forma simple: “El Sitio Más Chiva” no tiene que guardar ningún password, solamente tiene que guardar los “OpenID”. Así, cuando quiera identificarse con el sitio web, nada más ingresa su propio OpenID y aparecerá una nueva página web diciéndole que “El Sitio Más Chiva” está solicitando que usted se identifique. La identificación la hace un tercero, y la puede realizar utilizando mecanismos tan primitivos como un password o cosas más razonables como una firma criptográfica, un certificado digital, un SMS, una llamada telefónica, una huella digital o cualquier otro que sea apropiado.
OpenID ofrece otras ventajas, pero ésta sola justifica el precio de la entrada. La única razón por la cual no ha sido adoptado ampliamente es, por un lado, la vagancia (o la ignorancia) de los administradores de los sitios web ó tal vez porque el operador del sitio web prefiere mantener la información del usuario secuestrada bajo su propio control (digan “hola” Facebook y Twitter, es a ustedes que están mirando).
Algunos sitios web que utilizan OpenID están comenzando a colocar íconos que dicen algo así como “ingresar usando mi Cuenta Google” y similares, a fin de que el usuario no tenga que escribir la hilera de caracteres raros que indiqué antes. Si tiene esa opción, fantástico, es lo más simple. Pero si el sitio web no ofrece esa posibilidad, use esto: http://www.google.com/accounts/o8/id. De hecho, aún si la primera posibilidad existe, sería preferible lo segundo, pero eso es cuento para otro día…