¡El cielo se está cayendo!
Saber alguito por encima de la media cuando se trata de computadoras es una verdadera maldición. La gente cree que uno debe poder entender cualquier problema sin necesidad de describirlo ni siquiera medianamente bien. Y no se detienen ahí, ¡uno tiene que poder resolverlo también!
La otra parte de la maldición es que la mayoría de las personas creen que si uno sabe algo sobre computadoras, uno tiene que saberlo todo. Por ejemplo yo: tengo unos doce o trece años de utilizar en forma diaria sistemas operativos que no son Microsoft Windows, y en ese periodo de tiempo hubo varios años en los que ni siquiera toqué una computadora con ese sistema — bastará con decir que no sé como se ve Microsoft Windows 2000. Y sin embargo de vez en cuando la gente me pide que resuelva algún problema con ese sistema, pues no les cabe en la cabeza que cuando digo que “no sé cómo” quiero decir literalmente que no sé como.
El círculo se cierra cuando admito que no me gusta el soporte técnico, con el agravante de que no soy malo resolviendo problemas de esa clase. De hecho la última parte de la maldición es esa: soy bueno en eso. Y sí, conozco gente a la que le fascina, pero yo no soy uno de esos. He rechazado trabajos bien pagados por que sé que consisten en la práctica de 90% de soporte técnico. Hace unos años conocí a alguien a quien en una situación urgente le ayudé a resolver un problema no trivial. Conversando luego me dijo: no dejes que se den cuenta que eres bueno arreglando cosas, de lo contrario nunca te van a dejar trabajar.
¡Cuánta razón tenía!
Yo: ¿Aló?
Alguien: ¡Mae, prendo la compu y no hace nada!
Nótese como no hay un “hola”, “¿cómo estás?” o por lo menos “¿tenés tiempo?”
Yo: ¿Perdón, quién es?
Alguien: Mae, ¡yo! ¡La compu no hace nada!
No tengo idea quién es “yo”, lo cual es bastante contraproducente si quien está al otro lado del teléfono pretende que arregle algo, dado que no tengo ni idea sobre a cuál computadora se refiere la broma… y obviamente me toca adivinar qué quiere decir “nada”.
Yo: ¿Prende?
Alguien: Sí, ¡pero no hace nada!
Yo: ¿Qué querés decir con que no hace nada?
Sin que él lo diga puedo escuchar claramente el “¿cómo que qué quiero decir baboso? ¡no hace nada! ¡no hace nada! ¿cómo no entendés eso tan simple?” al otro lado del teléfono
Alguien: Diey… no hace nada…
Yo: ¿Aparece algo en la pantalla?
Alguien: ¡No!!!!
Prachett dice que el uso de múltiples signos de exclamación es claro indicio de locura y los que hemos pasado por esto sabemos que se pueden escuchar nítida y claramente, todos y cada uno de ellos… quien quiera qe esté al otro lado del teléfono acaba de usar cuatro…
Yo: ¿Está conectado el monitor?
Alguien: ¿Cuál monitor? ¡Es una laptop! — ¿ven a qué me refería? — ¿Me querés agarrar de maje? ¿Qué creés que soy tonto? ¡Si no me querés ayudar nada más decime!!!
No, no creo que seás tonto, pero tampoco estás ayudando mucho, y no tengo problema en ayudarte, pero necesito que me ayudés vos a mí a ayudarte yo a vos…
Yo: Perdón… ¿Y cuando prendés la laptop no sale nada?
Alguien: Diey, claro que sale algo, la misma #$%@! de siempre, ¡pero no hace nada!
Ah, entonces sí hace algo… y lo dicho, me toca adivinar qué cosa exactamente es “nada”, pues evidentemente es “algo”.
Yo: ¿Te deja entrar?
Alguien: Diey, claro, ¡pero no hace nada!
Es decir, arranca el sistema operativo, autentica al usuario, carga el escritorio… hay mucho en este “nada”, ¿no?
Yo: ¿Qué estás tratando de hacer?
Alguien: Diey, lo de siempre, ¿qué más!?
¿Qué tan complicado puede ser decir “arranqué A, traté de hacer B y no hace lo que yo quiero que haga” en lugar de “no hace nada”? Sí, ya sé, pregunta necia…
Yo: Mirá, es que no te entiendo — grave error decir esto — ¿qué es lo que hiciste?
Alguien: Le hice doble click a la $#@#^ de ícono esa ¡y no sale nada!
Yo: ¿A cuál ícono?
Alguien: ¡A la @$$#@ esa que parece un mundo con la $%%@#@ roja encima!
¿Firefox?
Yo: ¿Y no te abre la ventana?
Alguien: Mae, sí, sí abre la ventana, ¡pero no hace nada!
“Nada” = “no carga una página web”
Yo: ¿Qué página estás tratando de ver?
Alguien: Diey, no sé, ¡una ahí!
En esta parte yo me siento con derecho a simplemente colgar…
Yo: ¿Y te dice algo?
Alguien: ¿Quién?
Yo: El programa, ¿pone algún mensaje o algo?
Alguien: Diey, no sé, ¡una @%^&$@ rarísima, que no sé que #^#$%^ de una conexión!
“Nada” = “Que no encuentra la conexión a Internet o que no puede contactar al servidor”
Yo: ¿Tenés conexión a Internet?
Alguien: ¿Ah? ¡Sí, claro!
Uhm…
Yo: En la parte de abajo de la pantalla, ¿tenés un dibujito de una computadora pequeña que parpadea?
Alguien: ¿No?
Yo: ¿Dónde estás?
Alguien: Diey, ¡echándome un yodo!
¿Un café Internet?
Yo: ¿Y ya le pediste al encargado que te ayude a conectarte a Internet?
Alguien: ¿A la mesera?
Yo: ¿Ah?
Alguien: ¿Querés que le pida ayuda a la mesera? De verdad, ¡si no me querés ayudar nada más decime!!!
Tres… conozco pocos café Internet con meseras en Costa Rica…
Yo: Suave, ¿en qué clase de café estás?
Alguien: Diey, no sé, ¡en una soda ahí en el centro de Chepe!
Uhm…
Yo: ¿Y dan acceso a Internet?
Alguien: ¿Ah? ¡La laptop tiene Internet!
Ok, acá ya no hay salida… si le trato de explicar que necesita que alguien le de acceso a Internet esta conversación no se va a acabar nunca. Y como para esta altura todavía no sé quién es la persona al otro lado del teléfono no me queda otra que hacer una salida…
Yo: Cierto… ¿está lloviendo?
Alguien: … — se puede escuchar que la respuesta sale con mucho cuidado — Siiii… un poco?
Yo: Diey, es eso, a veces no funciona cuando está lloviendo… y como acá llueve tanto…
Alguien: ¡Qué madre! Bueno mae, ni modo *click*
La situación no es completamente ficticia…
Mayo 29th, 2009 at 22:13 pm
el final de la historia nos deja claramente establecido algo: por qué el protagonista contestó con un “Mae, ¡yo!” cuando se le preguntó ¿quién es?
Mayo 30th, 2009 at 12:03 pm
Mae…. me identifico totalmente con la historia…
Mayo 30th, 2009 at 23:07 pm
Soy pésima para dar servicio técnico, en todos los sistemas operativos, especialmente windows. Prefiero los problemas de hardware. Pero no le digamos a nadie: shhhh!
Junio 1st, 2009 at 9:59 am
¡Ja ja ja! ¡Qué buen post!
Sé de gente que da esa misma respuesta: “La lluvia afecta”.
Yo trabajé en soporte y la verdad es que hay que tener paciencia.
Junio 1st, 2009 at 11:36 am
El sabado en la noche me llamaron para preguntarme como acceder a internet desde una desktop usando una conexion nuevecita de paquete de Amnet. Y el domingo lei que Amnet tuvo problemas de conexion viernes y sabado. :(
Junio 1st, 2009 at 14:14 pm
Y qué me dicen del problema:
Alguien: “Mi compu está lentaaaa.”
Yo: “¿Cuál operación hace lentamente?”
Alguien: “No sé, todo…”
Yo: “¿Dura más prendiendo?”
Alguien: “Bueno… no, más o menos lo mismo…”
Yo: “¿Abriendo Word?”
Alguien: “Mmm…. no no… dura un montón abriendo Google…”
Junio 3rd, 2009 at 9:00 am
Te salvaste que mis preguntas para vos son de otro tipo… ojalá no sea una de esas ;-)
Me pasa lo mismo en la oficina… pero yo ya opté por decir que no toco nada, que llamen al “técnico” y le paguen.
Junio 5th, 2009 at 12:53 pm
De vez en cuando me paso por foros de aistencia técnica… creo que allí hay de todo tipo de soluciones… nunca he tenido que preguntar directamente… (por eso de lle el maldito manual)
Pero es demasiado común que se aparezca un “alguien” que quiere que le solucinen lo que sea sin decir ninguna especificación del equipo y menos del problema en cuestión…
A estos tipitos les decimos los HOYGAN… además de su pésima gramática… es común que escriban todo en mayúsculas…
De lo más geek que he visto es un filtro contra HOYGANS… muchos foros tratan de crear una cultura a la hora de resolver problemas técnicos…