Sobre la “nueva” vía a Caldera

Recientemente comenzaron a cobrar el peaje a la altura de Escazú en la “nueva” vía a Caldera.  Yo rara vez tengo que andar por ahí, así que lo que era noticia de primera plana en algunos periódicos, para mi eran más bien historias de horror contadas por mi compañera que si tiene que pasar todos los días por ahí.

En general me parece aberrante entregar una obra de esa clase en conseción, pero la derecha de este país quería calle sin huecos, rápida, bien señalizada y por encima de todo eso, ayer, casi bajo el lema de “cueste lo que cueste”.

Bueno, para la próxima vez quizás se midan más con los deseos, porque costó lo que costó.

No hay que tener un doctorado en descuajiringar cuajiringajos ni nada remotamente parecido para sacar cuentas bien sencillas… Para los vehículos, incluídas las ambulancias y las patrullas de tránsito, cobran ¢310 en cada sentido.  Dicen que solo por ese sitio pasan 90 mil vehículos diarios, entre lunes y viernes (y por lo que pude apreciar el sábado pasado, en fin de semana pasan más, no menos).  Con solo eso vamos por cien mil dólares diarios ó US$2,1 millones por mes ó US$25 millones por año ó — suponiendo que el costo del peaje nunca cambie — US$629 millones en 25 años de conseción.  Exactamente eso que lee: 359 mil millones de colones por concepto de peaje en un tramo que difícilmente tiene cinco kilómetros de longitud.  Y los que todavía le creen a la prensa podrán sacar rápidamente cuentas: con esa plata se construyen dos autopistas a Caldera completas y recibimos algo de vuelto.

Para ponerlo en perspectiva, esos 359 mil millones corresponden a poco menos de la cuarta parte de lo recolectado por concepto de impuesto al ruedo de toda la flotilla vehicular de Costa Rica durante los mismos veinticinco años si no se realizaran ajustes nunca más.  Veinte kilómetros de carretera recaudarían lo mismo que el resto de las calles y carreteras del país juntas. Y para más referencia, Costa Rica tiene hoy del orden de 50 mil kilómetros de caminos, calles y carreteras, con algo así como cinco mil asfaltados.  Es decir, por el 0,1% de la vía pagamos el 20% del precio.  ¿Chayotes y piñas?  Puede ser.  Pero dice mucho respecto a dónde tienen las prioridades nuestros gobiernos.

Y todo esto sin contar lo que se roban en el peaje, que, si uno toma a Sole como referencia, vendrían a ser cien mil millones de colones en los mismos veinticinco años.

Ciertamente ganar plata no es delito, pero lo que están haciendo con esta carretera debería serlo.

2 Responses to “Sobre la “nueva” vía a Caldera”

  1. solentiname Says:

    Ya me dio más cólera todavía.

    Aplicando el principio de inocencia, no sé quién se embolsa los vueltos que se roban, pero si fuera el concesionario, más chicha me da.

  2. José Paulo Zúñiga Says:

    Para nadie es un secreto que una de las zonas de mayor crecimiento en bienes raíces es la zona de Santa Ana y Ciudad Colón. Allí hay casas de millones de dólares. Allí viven muchos de los ricos de Costa Rica. Yo le llamo a esa zona: “La Costa Rica de los ricos”. Cualquiera que vive allí sabe lo que vale la tierra allí.
    A veces me tocaba viajar por la autopista Próspero Fernández, a cada rato la “recarpeteaban” nunca tenía huecos y esos arreglos los pagabamos los demás costarricenses. Ya me desearía yo una carretera de esas hacia Heredia. Cada vez que la arreglaban pensaba: “Se nota que acá vive gente de poder, porque no hay ni un hueco”.
    Ahora viene el gobierno y da la autopista en concesión. Ahora los ricos que viven en esa zona para usar una autopista de ricos tendrán que pagar como ricos que son.
    Como era de esperarse ya salieron a hacer reclamos contra la nueva carretera y el peaje que van a cobrar.
    ¿Quiere números? El peaje va a Santa Ana custea ¢310 y un litro de gasolina vale ¢472 (Subió hoy).
    Si calculamos que un automóvil nuevo y con buen rendimiento hace en ciudad unos 12km por litro (28mpg), supongamos que por carretera vieja recorremos 6km más que en la autopista (probablemente sean más) entonces gastaríamos ¢236 extra sólo en gasolina y eso que no considero el tiempo que se ahorra por pista. Por lo cual realmente estaríamos pagando los mismos ¢75 por el peaje.
    O sea, a los ricos no les importa pagar por llenar el tanque de gasolina a sus carrazos, pero se quejan por un peaje que vale menos que un litro de gasolina.
    Hoy sale un reportaje en La Nación. ¿Porqué mejor no investigan porqué no han hecho la radial a Heredia? ¿Porqué nunca se terminó la autopista a Cartago? ¿Porqué la circunvalación norte tampoco se ha construido?
    Sin duda, los ricos no quieren pagar…

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