Y ahora, ¿quién podrá defendernos?
Luego del circo en el que se convirtió la elección del defensor de los habitantes, Ofelia Teitelbaum resultó designada gracias a los votos de 23 diputados de liberación nacional junto a, según la prensa, siete votos de diputados minoritarios (Massei, López y aparentemente L. Vázquez y Chacón) y los supuestamente independientes (Echandi, Arguedas y Morales). Todo esto escudado bajo la mentira de la representación popular. En palabras simples para que puedan entender: no señores diputados, yo no quiero a esa momia como defensora, ustedes no me representan.
El tema de fondo en realidad no es quienes votaron por Teitelbaum, sino quienes permitieron que se llevara a cabo la elección: las fracciones del PAC, el Movimiento Libertario y el Frente Amplio. Si quienes obedecieron las indicaciones del Poder Ejecutivo eran solamente treinta, ¿por qué estas fracciones validaron la elección con su presencia, cuando ya sabían de antemano por dónde iban los tiros? ¿por qué el Movimiento Libertario sale con declaraciones grandilocuentes el día anterior, respecto a que es inaceptable, una barbaridad y no sé que otros cuentos, y a la hora de la hora se quedan sentados en el plenario? Ya basta de la excusa de la institucionalidad: tuvieron las herramientas para hacer algo, pero no las quisieron usar.
Cuidado, los que eligieron también salen pringados: lo hicieron a sabiendas de que el PAC advirtió que si resultaba electa Teitelbaum no sacarían adelante la elección de magistrados suplementes de la Sala IV, la cual está al borde de la parálisis en tanto que desde hace casi dos semanas cuenta solamente con los siete magistrados propietarios y ningún suplente, es decir, en el momento en el que cualquiera de ellos se ausente — ya sea porque se enferma, se muere, se va de vacaciones o para el caso, se va a tomar un café muy largo — la Sala IV deja de operar. Si esto sucede, no será responsabilidad del PAC sino de Liberación Nacional, pues las cartas estaban todas visibles sobre la mesa. ¿Será acaso que Liberación Nacional puso al país en esa situación tan vulnerable porque todo indica que la fracción del PAC no va a tener el coraje suficiente para cumplir con lo que amenazaron prometieron? ¿o será acaso algo calculado y decidieron que eventualmente les conviene paralizar la Sala IV, con el beneficio mediático de tratar de asignarle la culpa al PAC?
La cereza encima del pastel: la candidata tampoco sale con la cara limpia. Cuando Telenoticias le pregunta directamente dos veces si desaprueba la designación, esquiva dos veces el cuestionamiento limitándose a responder “cuando yo era diputada me pronuncié en contra de esta práctica”. No he visto las declaraciones ni de Solís ni de Guevara, pero ya me las puedo imaginar: puras palabras huecas.
Con una Sala IV, ya de por sí dudosa, a punto de la parálisis y con una defensora de mentiras, en serio, oh, y ahora, ¿quién podrá defendernos? La respuesta, me parece, es obvia…