Archive for the ‘tv’ Category

Costa Rica no queda en sudamérica

Domingo, Enero 18th, 2009

Spoilers para “One to go” (CSI, temporada 9, episodio 10)

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CSI: Gum Drops

Lunes, Octubre 31st, 2005

¿Cómo decir algo sobre el mejor episodio de CSI hasta el día de hoy sin contar el episodio en si?

Grissom se encuentra dictando clases en “la granja de cuerpos” (centro universitario de investigación en Tenesse) y Nick queda como investigador principal en un caso en un pueblo en las afueras de Las Vegas. La policía local encontró tres charcos de sangre en casa de una familia de cuatro, más no aparece ningún cuerpo. Nick piensa que la hija menor sobrevivió la masacre, mas Sara cree que está siendo excesivamente optimista y que la percepción de Nick está siendo influída por la reciente experiencia casi mortal que él tuvo (”Grave Danger”).

El episodio comienza en las afueras de la casa donde ocurrieron los asesinatos, y una voz seca y áspera, como de ultratumba, pero identificable como de niña narra por encima de escenas de huellas ensangrentadas, salpicaduras y charcos a punto de secarse como entraron a su casa y fueron atacados.

El manejo narrativo es absolutamente increíble, y la historia logra mantener al espectador dudando respecto a que fue lo que realmente pasó casi hasta el final.

¡Que vengan más como este!

CSI

Jueves, Septiembre 22nd, 2005

Argh! ¡Comenzó la nueva temporada de CSI Miami y CSI Las Vegas!

CSI:MIA, bastante bien. ¿Qué es el cuento con Horatio? Y Bullet Girl como siempre se lleva el premio.

CSI:LV, más o menos. CBS levantó más expectativa de lo que el episodio realmente se merece. Creo que estuvo muy desordenado. Reunión del equipo de investigación original; Warrick… ¿casado? ¿uh?; Nick con miedo a los insectos (¡cualquiera después de lo que pasó!); Sarah… nada más no entendí; Grissom con sombrero :-) Y la trama dentro de la trama no sé, puede tener buenas oportunidades, pero ojalá no se lleve cuatro temporadas para desarrollarse como la de Paul Millander.

Huellas dactilares, trabajo y diversión

Domingo, Junio 12th, 2005

Después de unas horas leyendo el “Handbook of fingerprint recognition” el tema me parece aún más fascinante que lo que pensaba hasta este momento. El reconocimiento de huellas dactilares evidentemente es una aplicación de reconocimiento de patrones, un área tangencialmente relacionada con visualización científica, pero va bastante más allá que eso: involucra aspectos de biología, física e incluso psicología. En “biométrica” se enumeran una serie “identificadores” que se pueden utilizar para distinguir a una persona de otra, pero hay solo dos proveen niveles de universalidad, diferenciación, permanencia, recolectabilidad, rendimiento, aceptabilidad y resistencia suficientemente altos como para que puedan ser utilizados ampliamente: uno es el iris y el otro las huellas dactilares. El iris tiene problemas de aceptación y recolectabilidad pues el procedimiento para scanear el iris puede resultar incódomo para algunas personas o incluso difícil (es necesario que el iris se encuentre en el punto focal de la cámara). Las huellas dactilares tienen un estigma pues se asociacian tradicionalmente con criminales y por tanto las personas pueden oponer resistencia a sistemas que utilicen huellas dactilares para identificación. El libro cubre detección, representación, análisis, pareo, clasificación e indexación, lo cual era de esperar. Sorprendentemente para mi, también cubre generación de huellas dactilares. Tiene también capítulos que tratan con sistemas multimodales, la individualidad de las huellas dactilares y ataques que se pueden practicar sobre sistemas de huellas dactilares (estoy ansioso por leer este en particular).

Lo que me llevó a comprar el libro fue, en una palabra, CSI. Recuerdo que hace muchos años, aún estando en Alemania, alguien comentaba sobre el programa en un canal de IRC y yo no le había puesto mucha atención en aquel momento, de hecho en Alemania lo vi un par de veces (con un retraso de un par de años) pero no me resultaba particularmente interesante o atrayente, era como “otro show más de policías”. De vuelta en Costa Rica un día vi que el canal Sony estaba anunciando el estreno de CSI:NY. Y acá es necesaria una aclaración para quienes no han seguido la evolución del programa: “CSI” ahora son tres series independientes, la primera se creó hace cinco temporadas con el nombre CSI (2000), a secas, aunque ahora a veces se le subtitula con “Las Vegas”; luego de un par de años de estar CSI al aire se creó una serie paralela llamada “CSI: Miami” (2002), que acaba de terminar su tercera temporada; más recientemente se creó otra serie paralela con el título “CSI: NY” (2004). Las tres tienen su caracter, su personalidad y sus personajes propios y en gran medida independientes. El tema común es por supuesto el laboratorio forense de los departamentos de policía de cada cuidad. A mi juicio “CSI” es más “científico”, “CSI: Miami” es más teátrico y “CSI: NY” es más dramático. Al notar que en la nueva serie, CSI:NY, participa Gary Sinise en el papel principal cobré interés en la misma, pues Sinise es alguno de los pocos actores de los que yo digo que son “mis favoritos” (compartiendo la designación con otros como Sean Connery, Meg Ryan y Hellen Hunt). En las semanas que precedieron a su estreno vi varios (¡muchos!) re-runs de CSI y le tomé gusto a la serie. Problablemente lo que me “enganchó” fue “¿qué tanto de lo que dicen, hacen y muestran es cierto?”. Por mi experiencia en física e informática (gráficos por computadora especialmente) sé que muchas de las cosas presentadas en los episodios están bien fundamentadas y otras son “puro cuento”, pero hay una gran cantidad que no puedo identificar ni como una ni como otra. Una de esas es la parte de huellas dactilares: en CSI los criminalistas son capaces de “levantar” huellas dactilares literalmente de donde sea, utilizando para ello una variedad de técnicas. Además son capaces de identificar huellas dactilares con una eficiencia apabullante. Muchas de las cosas que presentan tienen una apariencia demasiado teatral (por ejemplo, el software de identificación de huellas consistentemente presenta la huella del sospechoso a la par de los cientos de huellas contra las cuales esta se está comparando, lo cual no necesariamente tiene sentido pues se puede argumentar que eso solo aletarga el proceso de identificación — dicho eso, realmente me gustaría mucho programar algo que se vea de esa forma, aunque sea por una razón banal).

Ayer participé en un taller organizado por la Asociación de Ex-Estudiantes de la República Federal Alemana en el INBIO. La actividad tenía como fin definir las metas, objetivos y estrategias de la asociación para los próximos cinco años. De la invitación a la actividad honestamente no esperaba eso, y el programa no lo leí sino hasta el viernes pasado, a pesar de tenerlo desde hace varios días. Lo que me llevó a participar fue en realidad el deseo de conocer a otros ex-becarios del DAAD y compartir experiencias de lo que ha significado la vuelta a Costa Rica. Un poco para mi sorpresa a la reunión acudieron mayoritariamente “viejos acerfianos”. Digo sorpresa porque yo esperaba ver una mayor prescencia de gente nueva, la gente que según yo tiene ganas de hacer cosas y compartir ideas. Aparentemente la ACERFA tiene el mismo problema que el GULCR: muchos asociados, poca participación. De la gente que estaba ayer en la reunión, Alex comentaba que su razón para alejarse de ACERFA fue la muerte de otro miembro muy querido por él, y que por ello trabajar con ACERFA representaba para el una carga emocional muy fuerte. Por eso yo digo que el problema es motivacional: ¿qué obtengo yo participando activamente en la asociación? Es posible que para ACERFA y para la mayoría de su gente la respuesta sea “poco.” Habemos algunos que participamos en estas cosas porque realmente nos deja algo: la satisfacción de una labor bien cumplida, el saber que se ha hecho algo bueno y que se ha ayudado a alguien más. ACERFA tiene mucho potencial para, por ejemplo, garantizar la continuidad de los programas de cooperación entre Alemania y Costa Rica, y eso se traduce, para mí, en mucho potencial para ayudar y sacar cosas adelante. ACERFA es una asociación como pocas, pues el 100% de sus asociados son personas muy bien preparadas y gracias a eso se podrían organizar una gran cantidad de actividades, como charlas y ferias culturales. Espero que la reactivación que se planteó en el taller de ayer realmente se concrete.

Curiosamente eso conecta, al menos circunstancialmente, muy bien con mi expotánea intención de tratar de reactivar la asociación de egresados de los CCC. La semana pasada andaba almorzando con Floriella y luego de que nos despedimos recordé que quería preguntarle que sabía ella de la ADECCC. En algún momento del día le mandé un email donde recordé hacerle la pregunta y al respecto ella me contestó que probablemente la persona que podría saber era Erick. Bien mandado como soy le pregunté a Erick y le expuse que con 15 años de que los CCC han estado produciendo egresados la ADECCC probablemente es una asociación “de lujo” (como la ACERFA). A raíz de ese intercambio fue que recibí de don Víctor la lista de egresados. Con toda honestidad yo no soy amigo de esos cuentos de “misión”, “visión”, “motivadores” y etcéteras, pero viendo como funcionó (y lo bien que funcionó) el taller de la ACERFA, me pregunto si una cosa así podrá dar buenos resultados en la ADECCC. El grueso del trabajo en el taller de ayer estuvo en la definición de lo que la ACERFA quiere lograr (y qué quiere hacer para lograrlo) durante los próximos cinco años. Pensando en la clase de metas que nos pusimos ayer, esas son cosas que en gran medida aplican a la ADECCC: reconocimiento nacional e internacional, aumento en el número de asociados y en la participación de los mismos, fortalecimiento de los canales de comunicación, mayor prescencia. Lo que la ACERFA está haciendo en este momento es definiendo un “plan estratégico”, es decir, una lista de estrategias a seguir, incluyendo un cronograma, a fin de conseguir la metas propuestas. La ADECCC puede hacer lo mismo.